Patologías que trato

 

Coloproctología

Cáncer de colon y recto

Es un tumor maligno que puede desarrollarse en cualquier parte del intestino grueso. Afecta principalmente a adultos mayores, pero puede manifestarse a cualquier edad. Alrededor del 90 % se genera a partir de lesiones benignas llamadas pólipos, que si no se extirpan, pueden crecer lentamente y transformarse al cabo de aproximadamente 8-10 años en un tumor maligno, esto justifica la necesidad que tiene todo hombre o mujer, de realizarse a partir de los 50 años de edad, estudios de detección temprana. El más recomendado es la videocolonoscopia, que permite diagnóstico y tratamiento, logrando prevenir el desarrallo de cáncer. En caso de tener antecedentes familiares de cáncer de colorrectal, este estudio debe realizarse más tempranamente. Los pólipos no suelen dar síntomas, pero algunos por su tamaño o por haber sufrido transformación maligna pueden manifestarse con sangrado en la evacuación, alteración en el ritmo evacuatorio, dolor abdominal o rectal, anemia, perdida de peso, entre otros. El tratamiento principal es la cirugía, para extirpar el sector de intestino afectado por el tumor y realizar una nueva unión intestinal. Este procedimiento se puede realizar a través del abdomen o del ano, de forma convencional o utilizando el abordaje mini-invasivo conocido como Laparoscopia. En el caso de algunos tumores malignos del Recto, se puede requerir de un tratamiento previo con Quimioterapia y Radioterapia antes de realizar la Cirugía. En los casos de enfermedad más avanzada que compromete otros órganos el tratamiento es la quimioterapia.

Cáncer de ano

Es una enfermedad que puede afectar el canal anal o el margen del ano. Es poco frecuente, pero su incidencia ha ido aumentando en las últimas décadas, afectando principalmente a personas HIV + y hombres homosexuales. Tiene una relación estrecha con el virus HPV, el cual se transmite por transmisión sexual y se manifiesta con verrugas genitales, que si no reciben tratamiento, en algunos casos pueden evolucionar a la transformación maligna. El Cáncer de ano se puede manifestar con dolor ano-rectal, sangrado, picazón, entre otros síntomas. El diagnóstico se realiza con un exámen proctológico completo, incluyendo anoscopia o rectoscopia con toma de biopsia. El tratamiento de elección es la Quimioterapia y Radioterapia, con hasta un 85% de éxito y curación. En casos de persistir enfermedad luego del tratamiento se recomiendo la cirugía.

Pólipos colorrectales

Son crecimientos anormales de la mucosa del colon y el recto. Afectan a un 15-20% de la población adulta. La mayoría son asintomáticos, y son diagnosticados por videocolonoscopía. Ya que no hay cómo predecir si un pólipo va a transformarse en maligno, se recomienda la resección de todos. Si alguno no puede ser resecado por vía endoscópica, por ser de gran tamaño o encontrarse en una posición compleja, se reomienda la resectiva.

Enfermedad diverticular

Los divertículos son evaginaciones en forma de saco que se desarrollan en la pared del colon. Pueden afectar cualquier parte del mismo, pero son más frecuentes en el colon izquierdo o sigmoides. La causa no se conoce con precisión, pero es más frecuente en pacientes que tienen una dieta pobre en fibras, que lleva al estreñimiento y aumento de presión dentro del intestino y así el posterior desarrollo de las evaginaciones. Afecta a más del 50% de las personas de 60 años.
Puede ser “no complicada o asintómatica” o puede ser “complicada”, manifestando sangrado o inflamación, conocido como Diverticulitis aguda, pudiendo requerir los casos leves antibióticos por vía oral y dieta. Los casos más severos requieren internación para tratamiento antibiótico intravenoso y reposo digestivo.
La cirugía consiste en resecar la parte del colon con divertículos, generalmente el colon sigmoideo. Luego, el colon es unido nuevamente con el recto. La función colónica normal se restablece en pocos días. Se reserva para pacientes con episodios agudos recurrentes o complicaciones que no responden al tratamiento médico.

Hemorroides

Son vasos sanguíneos dilatados alrededor del ano y el recto inferior. Pueden ser internas o externas. La causa exacta todavía se desconoce, pero distintos factores contribuyen a su aparicion, como la edad avanzada, constipación crónica, diarrea, embarazo, entre otros. Los síntomas mas frecuentes son el sangrado, prolapso, dolor y picazón de la región anal o perianal. De acuerdo a su tamaño y síntomas se pueden realizar distintos tratamientos. Los más utilizados y efectivos en la actualidad son las Bandas Elásticas (tratamiento ambulatorio) o la Hemorroidectomia (tratamiento quirúrgico) que requiere una internación breve y la cicatrización postquirúrgica se completa en 6 a 8 semanas.

Fistula anal

Es el resultado de un absceso previo o recurrente en casi el 95 % de los casos. Se caracteriza por la comunicación en forma de túnel entre la glándula infectada y el borde de la piel perianal. Se puede manifestar con dolor, irritación y salida de líquido claro o pus. El tratamiento es quirúrgico y la complejidad de la cirugía depende del tipo de fístula que presente. Se requiere una internación breve y los cuidados postquirúrgicos consisten en lavados diarios, analgésicos y en algunos casos antibóticos. Otras causas menos frecuentes pero importantes son: Enfermedad de Crohn, radioterapia, traumatismos y cáncer.

Absceso anal

Es el resultado de una infección aguda de las glándulas internas del canal anal, formando una cavidad infectada llena de pus. Puede producir dolor e inflamación de la región perianal, también asociarse a fiebre y malestar general. El tratamiento consiste en una cirugía, para drenar la infección a través de una incisión en la piel perianal. Los cuidados luego de la cirugía consisten en lavados diarios, analgésicos y antibióticos.

Fisura anal

Es un desgarro pequeño en la piel del margen anal. Producen dolor severo y en ocaciones sangrado durante la defecación y principalmente durante las primeras horas posteriores a la misma. Son muy comunes en la población general y se producen por un trauma de la zona generado por un aumento del tono del esfinter asociado a episodios de constipación o diarrea. Pueden ser agudas o crónicas. El tratamiento consiste en lograr disminuir el tono del esfinter anal en principio a través de la relajación del mismo con tratamiento conservador. De no ser efectivo, se debe realizar una cirugía, conocida como Esfinterotomia Lateral Interna, la cual consiste en la sección parcial del esfinter anal interno, con tazas de éxito mayor al 90 %, internación breve y mejoría inmediata del dolor. La cicatrización se completa en 2-4 semanas.

Quiste pilonidal sacrococcígeo

Es una infección crónica de la piel de la región interglútea, que se produce por una reacción a pelos encarnados. Es una patología benigna, pero con alta taza de recurrencia y afección de la calidad de vida. Es más frecuente en varones jovenes, menores de 40 años. Los factores predisponenetes son la obesidad, tener gran cantidad de pelo en la región, sedentarismo, pliegue intergluteo profundo, etc. La gran mayoría de los pacientes debutan con un episodio de absceso agudo que drena espontaneamente y resuelve con tratamiento antibiótico. En ocaciones requieren de un drenaje quirúrgico. Es necesaria una cirugía para su resolución definitiva. La complejidad del procedimiento y la elección de la técnica a realizar se adecua al tipo de quiste que presente cada paciente. Se requiere de una internación breve y los cuidados postoperatorios consisten en lavados diarios, analgésicos y mantener seca la herida. El tiempo de cicatrización varia según la técnica utilizada, con un promedio de 30 días. Luego se recomiendo mantener rasurada la zona o realizarse depilación definitiva para disminuir posibilidad de recurrencia.

Condilomas anales

Inicialmente aparecen como pequeñas verrugas que pueden afectar el canal anal, la piel perianal y la región genital. Generalmente son asintomáticas, pero algunos pueden presentar picazón, sangrado, secreción mucosa o sensación de bulto en la región afectada. Es una enfermedad de transmisión sexual pruducida por la infección del Virus del Papiloma Humano (HPV). Si no se realiza tratamiento tienden a crecer y multiplicarse y el paciente tiene riesgo aumentado de cáncer en el área afectada. Si son pequeños y localizados sólo en la piel perianal, se pueden realizar tratamientos tópicos en consultorio. Cuando son de mayor tamaño, muy numerosos o tambien afectan la región endoanal deben ser removidos con tratamiento quirúrgico. La recuperación postquirúrgica es rápida, expermentando dolor o molestia las primeras 48-72 hs, que se controlan con analgésicos. Los condilomas pueden ser recurrentes y pueden volver a requerir tratamiento.

Colitis ulcerosa

Es un tipo de Enfermedad Inflamatoria Intestinal que afecta solo al colon y recto y la inflamación se circunscribe a la capa mucosa. En cuanto a su causa no se conoce con exactitud, se han implicado a agentes microbianos, la dieta, factores psicoemocionales, tóxicos, etc. Se cree se desencadena en personas que tienen una predisposición genética para padecerla, en los cuales se produce una alteración en como su organismo responde a la flora microbiana que reside en el propio intestino y esta da lugar a una alteración del sistema inmunológico, que hace que se produzca una proceso inflamatorio anómalo en el intestino y que se perpetúe en el tiempo. El diagnóstico se realiza valorando los antecedentes del paciente, las manifestaciones clínicas, los hallazgos en los estudios complementarias como laboratorios, endoscopias con toma de biopsias y de ser necesarios pruebas radiológicas de tránsito gastrointestinal, tomografía computada o resonancia magnética. El tratamiento es complejo, pudiendo pasar por diferentes tratamientos médicos hasta requerir múltiples cirugías para su resolución. La resección completa del colon y recto puede ser curativa. Debido a tratarse de una enfermedad crónica, que puede afectar la calidad de vida y también puede producir manifestaciones extraintestinales hepáticas, oculares, articulares y de la piel, tanto para su diagnóstico como tratamiento y seguimiento se requiere de un equipo “Multidisciplinario”, incluyendo a Gastroenterólogos, Coloproctólogos, Reumatólogos, Dermatólogos, Psicólogos y Nutricionistas, entre otros especialistas.

Enfermedad de Crohn

Es un tipo de Enfermedad Inflamatoria Intestinal que puede afectar el tubo digestivo en su totalidad (desde la boca hasta el ano y región perianal), siendo más frecuente la afectación del colon (colitis), del intestino delgado distal (ileitis), o ambos (íleo-colitis). La inflamación se extiende más profundamente en la pared del intestino pudiendo involucrar todas las capas del mismo, a diferencia de la Colitis Ulcerosa. En cuanto a su causa no se conoce con exactitud, se han implicado a agentes microbianos, la dieta, factores psicoemocionales, tóxicos, etc. Se cree se desencadena en personas que tienen una predisposición genética para padecerla, en los cuales se produce una alteración en como su organismo responde a la flora microbiana que reside en el propio intestino y esta da lugar a una alteración del sistema inmunológico, que hace que se produzca una proceso inflamatorio anómalo en el intestino y que se perpetúe en el tiempo. El diagnóstico se realiza valorando los antecedentes del paciente, las manifestaciones clínicas, los hallazgos en los estudios complementarias como laboratorios, endoscopias con toma de biopsias y de ser necesarios pruebas radiológicas de tránsito gastrointestinal, tomografía computada o resonancia magnética. El tratamiento es complejo, pudiendo pasar por diferentes tratamientos médicos hasta requerir múltiples cirugías. No existe un tratamiento curativo actualmente. Debido a tratarse de una enfermedad crónica, que puede afectar la calidad de vida y también puede producir manifestaciones extraintestinales hepáticas, oculares, articulares y de la piel, tanto para su diagnóstico como su tratamiento y seguimiento se requiere de un equipo “Multidisciplinario”, incluyendo a Gastroenterólogos, Coloproctólogos, Reumatólogos, Dermatólogos, Psicólogos y Nutricionistas, entre otros especialistas.

Prurito anal

Es la picazón alrededor del ano que produce la necesidad de rascarse. La humedad excesiva de la región anal es una causa frecuente y la misma puede deberse a mayor sudoración de la zona o a la presencia de restos de materia fecal luego de la evacuación. También puede ser una manifestacion de otras patologías como hemorroides o fisuras, y éstas pueden empeorar por el rascado, la excesiva higiene de la zona y el abuso de tratamientos tópicos. En algunas personas, puede ser causado por el consumo de ciertos alimentos, bebidas alcohólicas y el hábito de fumar. Se recomienda consultar a un médico para realizar un examen de la región, tratar de identificar la causa del prurito y así proponer el tratamiento correspondiente.

Constipación

Es un trastorno funcional que se caracteriza por presentar deposiciones poco frecuentes o dificultad para la evacuación de las mismas. Puede manifestarse con menos de 3 evacuaciones semanales, necesidad de esfuerzo excesivo para poder evacuar, deposición de consistencia dura, sensación de evacuación incompleta, de presencia de obstrucción en la salida o requerir realizar algunas maniobras con los dedos para poder evacuar. Existen distintos tipos de constipación, como la producida por alteración en la motilidad colónica generando tránsito lento, conocida como Inersia Colónica; La alteración del tracto de salida que genera el denominado, Síndrome de Obstrucción del Tracto de Salida y la constipación por Síndrome de Intestino Irritable. Es muy importante evaluar si se acompaña de otros síntomas o signos de alarma, como la pérdida de peso, sangrado o antecedentes familiares de cáncer de colon o recto, ya que debe descartarse patología maligna como causante. Los estudios diagnósticos y el tratamiento depende del tipo de constipación que se sospeche y de la causa de la misma, pudiendo ir desde modificaciones en la dieta, ejercicio y hábito intestinal hasta requerir de cirugía.

Incontinencia fecal

Es la incapacidad de controlar las evacuaciones intestinales, con pérdida inesperada de las mismas. Abarca desde el escape de algunos gases hasta la pérdida de heces e imposibilidad de controlar el esfínter anal. Las causas pueden ser la diarrea, estreñimiento o daño de los músculos esfinterianos, que puede producirse durante el parto, conocido como trauma obstétrico, o por antecedentes de trauma perineal o de cirugías orificiales. También puede producirse por daño nervioso por distintas enfermedades. Es mas frecuente en mujeres mayores de 60 años y puede producir una gran alteración de la calidad de vida. El tratamiento depende de la causa, el mismo puede consistir en modificación de la dieta, kinesiología para reeducar los músculos del piso pelviano o en algunos casos ser necesaria la cirugía.

Trastornos del piso pelviano

Son un conjunto de afecciones que habitualmente se presentan de forma simultánea, manifestándose principalmente una de ellas, pero existiendo otras asociadas, signo de la Punta del Iceberg. Las más frecuentes son el Prolapso rectal; Prolapso mucoso; Rectocele; Enterocele, entre otras. Los síntomas pueden ser variados dependiendo cual sea la afección que predomine y el tratamiento abarcar desde cambios en la alimentación y ejercicios del piso pelviano, hasta una cirugía. Se aconseja la evaluación por un equipo multidisciplinario que integre Coloproctólogos, Uroginecólogos, Gastroenterólogos y Nutricionistas, ya que pueden presentarse acompañados de trastornos urinarios y ginecológicos.

Cirugía general

Litiasis vesicular

Llamada también Colelitiasis, es una enfermedad producida por la presencia de cálculos o piedras dentro de la vesícula biliar. Los factores que favorecen la aparición de litiasis biliar son el sexo femenino, edad avanzada, embarazos, obesidad, hipertrigliceridemia, pérdidas bruscas de peso, entre otros. Alrededor de un 65-85 % no sufren síntomas. Dentro de los síntomas mas comunes están el dolor intenso en el lado derecho de abdomen, nauseas y vómitos. Puede presentar complicaciones como la inflamación de la vesícula (Colecistitis aguda), presencia de cálculos en las vías biliares (Coledocolitiasis), inflamación aguda del páncreas (Pancreatitis aguda) o el desarrollo de cáncer de vesícula. El método más utilizado para el diagnóstico es la Ecografía abdominal, que es de bajo costo, rápida, no invasiva y con alta efectividad. Las personas asintomáticas muchas veces no precisan tratamiento. Los pacientes con dolores cólicos de causa biliar clara y recurrente, o los que presentan algunas de las complicaciones tienen indicación de una cirugía para extirpación de la vesícula con los cálculos en su interior. Actualmente la vía más utilizada es la Laparoscópica, por ser menos invasiva, producir menos dolor, internación mas corta, regreso más rápido a actividades diarias y mejores resultados estéticos.

Hernias

Una hernia se produce cuando un tejido, como puede ser grasa del abdomen o intestino, sobresale a través de una zona de debilidad de los músculos del abdomen. Esto puede resultar en la aparición de un bulto que puede ser asintomático o producir dolor, principalmente al toser, inclinarse o realizar algún esfuerzo brusco. Existen distintas hernias de acuerdo a su localización, la más frecuentes son la inguinal (ingle), umbilical (ombligo), epigástrica o supraumbilical. El tratamiento definitivo es reparar el defecto en el músculo de la pared abdominal a través de una cirugía. En ocasiones es necesario colocar una protésis (malla) para reforzar la zona reparada y disminuir la recurrencia de la hernia. Requiere de una internación breve y los cuidados postoperatorios consisten en lavado diario de la herida, analgésicos y el uso de una faja.

Eventraciones

Una eventración se produce cuando un tejido, como grasa del abdomen o intestino, sobresale en una zona donde hay una cicatriz de una cirugía previa. También conocida como hernia de una cicatriz quirúrgica. Al igual que la hernia, se suele manifestar con la aparición de un bulto que puede ser asintomático o producir dolor, principalmente al realizar esfuerzos importantes, toser o inclinarse. Algunos factores de riesgo para su aparición son el antecedentes de múltiples cirugías previas en la zona, el sobrepeso y el tabaquismo, entre otros. El tratamiento definitivo es la cirugía, para reparar el defecto de la pared abdominal y colocar una prótesis (malla) para reforzar la cicatrización de la zona y disminuir el riesgo de que se vuelva a producir la eventración. La complejidad de la cirugía depende de la complejidad de la eventración que presente el paciente y de sus comorbilidades.

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